Publicado: Julio 7, 2021

 

5 consejos para tener tu propio huerto urbano

Por Equipo Editorial Plantas a Domicilio - Tiempo de lectura: 7 min

 

Todos en algún momento de nuestra niñez hicimos el experimento en la escuela de sembrar frijoles en un frasco para verlos germinar, la emoción de notar cada nuevo cambio en esos frijolitos nos maravillaba, desde ver cómo salía la primera raíz hasta sus primeras hojas verdes e incluso, si lo llegábamos a cuidar lo suficiente, ver cómo crecían vainas grandes con más frijoles dentro.

 

Qué dirías si te contáramos que aún puedes experimentar esa misma emoción de cuando eras un niño germinando frijoles, pero ahora, mucho mejor. ¿Cómo? ¡Mediante huertos urbanos!

 

Con la horticultura en tu hogar podrías cultivar tus propios alimentos frescos, plantas medicinales y aromáticas, y cuidar mucho más el medio ambiente.

 

huerto urbano

¿Quieres conocer más sobre los huertos urbanos? ¡Quédate en este artículo porque ahí vamos!

 

Tabla de contenido:

  1. ¿Qué son los huertos urbanos?
  2. Beneficios de los huertos urbanos
  3. 5 consejos para crear y cultivar tu propio huerto en casa
  4. ¿Cómo tratar las plagas de un huerto urbano?

¿Qué son los huertos urbanos?

Según la ley mexicana, la definición de huertos urbanos es la siguiente: aquella área que se encuentra en el territorio urbano destinado al cultivo y producción de alimentos como frutas, verduras y hortalizas, plantas aromáticas o hierbas medicinales de uso legal (...) Se puede realizar en viviendas, pequeñas parcelas, patios, jardines, traspatios, techos, paredes, balcones, terrazas, puentes, calles.

 

Surgieron con la primera revolución industrial y se popularizaron luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando se promovía que los habitantes cultivaran sus propios alimentos para garantizar el suministro de los mismos, evitando depender excesivamente de las importaciones, de hecho sirvió para producir hasta el 40% de los alimentos en países como Estados Unidos, Reino Unido y Canadá.

 

Esta práctica se ha popularizado mucho estos últimos años, no solo se relaciona con el desarrollo rural, sino que las grandes urbes han ido adoptando la horticultura como una alternativa sostenible para la producción y autoconsumo de frutas y hortalizas, además de ser una actividad entretenida y educativa para todos los miembros de la familia.

 

De hecho, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) los huertos urbanos son mucho más eficientes y ecológicos que los huertos tradicionales, y tienen muchos beneficios como los que te presentamos a continuación.

 

Beneficios de los huertos urbanos

Además de ser un hobby apasionante y una alternativa excelente para obtener alimentos frescos, estos pequeños huertos traen muchos beneficios a nuestras vidas, destacamos los siguientes:

 

  • Promueve la agricultura ecológica: aumenta la producción de productos frescos y disminuye el consumo de alimentos cultivados con productos químicos o transgénicos, además que algunas hortalizas tardan pocas semanas en crecer, por lo que podrás tener la satisfacción de consumir un alimento cultivado por ti más pronto de lo que crees.
  • Mayor rendimiento de la tierra: aprovechamos los recursos naturales de manera más sostenible, ya que solo necesitamos un par de metros cuadrados de tierra para poder llegar a producir más de 20 kilos anuales de alimento.
  • Mejora nuestra relación con la naturaleza: ante una mayor creación de zonas verdes podemos ser más conscientes de las acciones que afectan al medio ambiente, entender el impacto del cambio climático sobre los ciclos naturales, usar el agua de forma consciente y tener un estilo de vida más respetuoso con el planeta.
  • Reducir nuestra huella de carbono: al contar con más espacios verdes, estaríamos colaborando muchísimo en reducir nuestra huella de carbono, la emisión de gases de efecto invernadero, entre otros agentes contaminantes.
  • Contribuye a la seguridad alimentaria: la agricultura urbana puede hacer que los ciudadanos tengan mayor acceso a alimentos de calidad, libres de agentes desconocidos que pueden ocasionar daños a la salud, además que redescubrirán el verdadero sabor de las frutas y los vegetales. Cabe destacar que la calidad de vida aumentaría y estas buenas prácticas servirán de ejemplo para que otros lo hagan.
  • Se pueden generar empleos: al apostar por los huertos comunitarios se puede fomentar la generación de empleos, se estima que se puede crear un empleo por cada 100 metros cuadrados de cultivo, lo cual puede ser de mucha utilidad para los sectores desfavorecidos o excluidos.
  • Aporta beneficios a nuestra salud mental: ya que es una actividad relajante, los resultados traen mucha felicidad, lo que hace que disminuyan los niveles de cortisol, es decir, que reduce el estrés, ayuda a entrenar la paciencia y es un lindo hobby que nos puede ayudar a crear lazos de amistad con personas a las que les apasione también.
  • Conciencia ambiental desde la infancia: es una excelente opción para enseñar a los más pequeños de la casa a utilizar de forma sabia los recursos naturales que nos ofrece la tierra, a no desperdiciar el agua, a fortalecer su paciencia y, además, cuando ya se tenga el producto final, incentivarlos a tener un estilo de vida más saludable consumiendo los alimentos que ellos mismos cultivan con tanto empeño.

 

Ya que conversamos sobre los múltiples beneficios de un huerto propio, te invitamos a dar el paso y animarte a crear el tuyo, te daremos una serie de consejos para mantenerlo y sacarle todo el provecho que puedas a tu cultivo.

 

5 consejos para crear y cultivar tu propio huerto en casa

Si finalmente decides cultivar tu propio huerto, deberás seguir una serie de pasos que te permitirán disfrutar tus propios alimentos y mejorar tu estilo de vida:

 

  • Ubica el espacio para tu huerto: hay tres posibilidades de ubicación, en el interior de tu hogar, en tu balcón o jardín o en la terraza del edificio (que puede ser un huerto colectivo de todos los vecinos). Sea el lugar que sea, es importante que reciba mucha luz natural a lo largo del día, tenga suficiente espacio y acceso al agua, ya sea por riego directo o mediante otros métodos como goteo o sistema de riego automático. Dependiendo de la cantidad de luz que le pueda llegar a tu huerto, puedes plantar diferentes tipos de hortalizas, por ejemplo:
  • Si está a pleno sol: lo ideal es que plantes ajo, calabacín, fresa, cebolla, pepino, brócoli y perejil.
  • Si se encuentra en una sombra parcial: es perfecto para sembrar papas, berenjenas y puerros.
  • Si se encuentra a la sombra totalmente: el apio, la acelga, la lechuga, la coliflor, el rábano y el repollo crecerán de maravilla.

Si cuentas con poco espacio, puedes optar por cultivos verticales, o aprovechar otras áreas de tu hogar como la azotea o incluso las ventanas.

 

  • Elige los recipientes ideales para cultivar: además de las macetas, huacales o cualquier otro recipiente, puedes elegir otras jardineras muy útiles como las de madera, las mesas de cultivo u otras macetas textiles, lo importante es que te permitan introducir el mayor volumen de sustrato posible para que el cultivo se desarrolle bien y sin impedimentos.
  • Obtén las herramientas ideales para trabajar: depende mucho del presupuesto con el que dispongas en el momento y de la experiencia que tengas en horticultura, pero los instrumentos más básicos e importantes para empezar esta aventura son:
  • Pala de mango: te permitirá abrir agujeros para colocar las semillas.
  • Rastrillo: es útil para hacer de todo un poco, desde retirar las malas hierbas, remover y airear la tierra, hasta arrastrar restos vegetales.
  • Guantes: son muy importantes para proteger nuestras manos mientras trabajamos con la tierra y trasplantamos las plantas, procura que sean un poco gruesos.

 

Ya cuando tu presupuesto y experiencia te permitan invertir en un par de elementos más, te recomendamos:

 

  • Pico o escardillo: también sirve para cavar y remover la tierra, pero con este podrás romper porciones de tierra más firmes y llegar con más facilidad a las raíces.
  • Cultivador: también sirve para arañar la superficie y airearla, por lo que podrás darle un pequeño descanso al rastrillo.
  • Tijeras de jardín: si vas a cultivar plantas aromáticas, medicinales o comestibles, lo ideal es que cortes limpiamente con unas tijeras adecuadas para que toda la rama no se dañe, escoge unas que sean fáciles de manipular y asegúrate de siempre mantenerlas limpias para que no se oxiden.
  • Cesta: siempre te será útil, para mover la tierra de un lado al otro, para recoger la cosecha, incluso para trasplantar.
  • Identifica qué semillas sembrar: hoy en día se consiguen toda clase de semillas para sembrar con mucha facilidad, en los mercados o en las ferias agrícolas, entonces es muy tentador comprar un paquete de cada variedad y sembrarlas todas y esperar los resultados con emoción.

 

Pero cuidado, alto ahí, cada planta tiene diferentes necesidades para poder desarrollarse de forma correcta, desde la profundidad a la que será plantada la semilla, la humedad del sustrato, la temperatura y el oxígeno.

 

Además es muy importante considerar que dependiendo de lo que quieres cosechar, debes tomar en cuenta la época del año en la que siembras, por ejemplo:

 

  • En verano: es la época del año perfecta para sembrar lechuga, papa, brócoli, rúcula y alcachofa.
  • En otoño: es ideal sembrar zanahoria, cebolla, rábano, apio y repollo.
  • En invierno: es el momento perfecto para sembrar tomate, cebollín, coliflor, espinaca y puerros.
  • En primavera: se da muy bien la siembra de frutas como el melón o la sandía, y de vegetales como los pimientos, la berenjena y el pepino.
  • Utiliza sustratos orgánicos: sin importar el tipo de cultivo, procura evitar los productos químicos y en su lugar utiliza sustratos que tengan mejor retención de agua, filtración y drenaje, como el vermicomposta, fibra de coco o perlita para garantizar una cosecha abundante y de calidad.

 

Recuerda que un buen sustrato te garantizará el aporte de nutrientes necesarios como para que no tengas que preocuparte de eso por un buen tiempo, por eso te recomendamos aprovechar todo lo que pueda ser utilizado como abono, pueden ser residuos orgánicos de tu día a día como las cáscaras de frutas o las cáscaras de huevo, y lo mejor es que serían gratis, puedes hacerlo en casa o en tu balcón o terraza con ayuda de un kit de compostadora.

¿Cómo tratar las plagas de un huerto urbano?

Los huertos, como cualquier otra planta en general, son muy propensos a tener plagas, por eso es importante revisar sus hojas, tallos y raíces periódicamente, para poder identificar cualquier tipo de insecto o bacteria que se pueda expandir.

 

Si, a pesar de las medidas preventivas, tu huerto sufre algún tipo de plaga, podrás aplicar bioplaguicidas que permitan erradicar cualquier elemento dañino sin ocasionar contaminación ambiental.

 

Dependiendo de la clase de plaga que pueda tener tu huerto, se pueden utilizar diferentes repelentes naturales para eliminarlos, te presentamos algunos ejemplos de los problemas más comunes y sus posibles soluciones:

 

  • Ácaros: puedes utilizar aceite de parafina o infusiones de ajenjo, de ortigas y de ajo.
  • Caracoles o babosas: cerveza, ceniza, naranja o cáscaras de huevo.
  • Cochinillas: usa aceite de parafina o vegetal, ajenjo, jabón de potasa o infusión de orégano.
  • Hormigas: te recomendamos usar infusión de ajenjo, de tanaceto o de tomate.
  • Moscas blancas: también sirve de forma excelente el aceite de parafina y las infusiones de ajenjo y de tomate.
  • Orugas: infusión de tomate.
  • Pulgones: aceite de parafina, jabón de potasa, infusiones de cola de caballo, de ajo, de alcachofa, de ortiga y trampas cromáticas.
  • Botritis: jabón de potasa.
  • Mildiu: bicarbonato de sodio, infusiones de manzanilla, de cola de caballo y de ajo.

 

¡Anímate a crear y mantener tu propio huerto! Te garantizamos que vas a disfrutar mucho la experiencia, además, no importa si al principio tienes pequeños fallos, todo formará parte del proceso de aprendizaje para que al final puedas cosechar y disfrutar de los frutos de tu esfuerzo.